Salones para bautismos, comuniones y celebraciones religiosas
Bautismos, comuniones y celebraciones religiosas suelen terminar en un festejo familiar, más íntimo que una fiesta grande. Muchas veces es un almuerzo o una merienda después de la ceremonia, con bebés, chicos, abuelos y familiares cercanos.
Por eso el lugar no necesita impresionar tanto como resolver bien lo simple: cochecitos, baños, mesas cómodas, comida fácil de servir y un sector para fotos familiares. La torta, la mesa dulce, los souvenirs, la ambientación y alguna propuesta para chicos terminan de darle forma.