Proveedores por separado
Da más libertad para elegir la música, el catering, la fotografía y la ambientación de acuerdo con una idea propia. También suma contratos, traslados, alquileres, horarios y entregas, por lo que puede terminar costando más y exige que todos trabajen en conjunto. Un organizador, o proveedores que ya conocen el salón y están acostumbrados a colaborar entre sí, reduce bastante esa carga.
























































