La noche fluye distinto cuando el salón y las habitaciones comparten el mismo techo. Compará hoteles urbanos, hoteles boutique, resorts y complejos con alojamiento, gastronomía y espacios para casamientos, reuniones y eventos corporativos.
Ubicado en el corazón de San Miguel de Tucumán, el Hotel Carlos V ofrece cuatro salones versátiles y servicios integrales para que su evento sea inolvidable y profesional.
Celebren su casamiento en el corazón de San Nicolás. Este hotel ofrece salones versátiles, servicios integrales y una ubicación estratégica con fácil acceso en Capital Federal.
Un hotel moderno en Palermo con un salón exclusivo en el último piso. Disfruten de vistas increíbles y una terraza al aire libre para un evento íntimo y personalizado en plena ciudad.
Una encantadora casona alpina rodeada de tres hectáreas de jardines y bosques en Nono. El lugar ideal para bodas exclusivas en la montaña con alojamiento y total libertad de catering.
Salón Colonial Savoia ofrece un entorno versátil en las afueras de Mendoza con capacidad hasta 400 personas. Disfruten de catering de autor, pileta y alojamiento exclusivo para sus invitados.
Hotel Catedral Ski and Wellness ofrece bodas destino en Bariloche con vistas a las montañas. Disfruten de espacios exclusivos para ceremonias y banquetes con un servicio personalizado de primer nivel.
Elegancia y servicio de alta calidad en Montserrat. Howard Johnson Plaza Buenos Aires ofrece salones modernos, catering de autor y alojamiento exclusivo para un casamiento inolvidable.
Un hotel renovado en las sierras cordobesas con amplios jardines y salón para 200 personas. Ofrece gastronomía regional, alojamiento exclusivo y total libertad horaria para su evento.
Rincón del Duende ofrece un marco encantador frente al mar en Mar de Las Pampas, con salones versátiles, gastronomía de autor y alojamiento exclusivo para una boda inolvidable.
Florida Hotel ofrece un ambiente acogedor y retro en Villa Carlos Paz. Con salón para 70 personas, gastronomía propia y alojamiento, es el lugar ideal para bodas íntimas en un entorno natural.
Disfruten de un casamiento inolvidable frente al mar en Mar del Plata. El Hotel Iruña ofrece seis salones versátiles, catering de primer nivel y alojamiento exclusivo para sus invitados.
Ubicado a pasos del Obelisco, el Hotel Presidente ofrece siete salones señoriales para eventos de hasta 300 invitados, con catering propio, estacionamiento y alojamiento de lujo en Retiro.
Disfruten de un casamiento único frente a la Cordillera de los Andes en Potrerillos. Pueblo del Río ofrece salón para 350 personas, gastronomía de autor y alojamiento en cabañas de tronco.
Ariston Hotel ofrece salones elegantes en Rosario para eventos de hasta 300 personas. Disfruten de catering internacional, estacionamiento propio y alojamiento exclusivo para sus invitados.
Ubicado en Recoleta, Hotel Emperador ofrece salones sofisticados y un jardín privado exclusivo para bodas inolvidables con gastronomía internacional y alojamiento de primer nivel
Ubicado en San Telmo, Ribera Sur Hotel ofrece salones modernos con luz natural y una encantadora terraza con piscina. Un espacio íntimo con catering propio y alojamiento para sus invitados.
Sheraton Salta ofrece vistas panorámicas al valle de Lerma y seis salones de primer nivel. Con gastronomía internacional y atención profesional, es el escenario ideal para una boda sofisticada.
Celebren su casamiento con la elegancia y el confort de Howard Johnson Río Cuarto. Ofrece salones versátiles hasta 150 personas, catering propio y alojamiento en una ubicación privilegiada.
Complejo de cabañas en las sierras de Cosquín con salón para 90 invitados. Un entorno natural arbolado que ofrece alojamiento propio y libertad para contratar a tus proveedores favoritos.
Sheraton Buenos Aires ofrece lujo y confort en el corazón de Retiro. Con el elegante Salón Retiro y servicios de excelencia, es el escenario ideal para un evento de ensueño en Capital Federal.
Los hoteles con salón de fiestas combinan dos decisiones que conviene evaluar por separado: el espacio para celebrar y el alojamiento. Un hotel con salón para eventos puede simplificar la llegada de invitados que viajan, la preparación y el regreso a la habitación. Esa comodidad depende de que reservas, banquetes, recepción y producción trabajen con el mismo cronograma.
Los nombres “auditorio”, “salón principal” o “foyer” no explican cómo se verá una boda o una fiesta. Pedí capacidad con mesas, pista, escenario y buffet, además de un plano del montaje. Confirmá altura, columnas, luz natural, acústica, climatización y salidas. Si ceremonia y recepción ocurren en el hotel, revisá dónde espera el grupo mientras el equipo transforma el ambiente.
Muchos hoteles para casamientos trabajan con cocina y personal propios, aunque el alcance cambia entre propuestas. Compará menú, prueba, bebidas, vajilla, mantelería, cantidad de mozos, horario de barra y comida para proveedores. Consultá cómo reciben restricciones alimentarias y qué alternativas pueden documentar. El servicio debe encajar con discursos, música y traslado entre ambientes, no avanzar en un cronograma separado.
Un bloque de habitaciones suele tener fecha de vencimiento, tarifas, categorías y condiciones de cancelación propias. Anotá:
También conviene saber qué ocurre con las habitaciones no tomadas y si el salón mantiene su precio cuando cambia el bloque.
El hotel continúa recibiendo huéspedes y quizá otros eventos. Preguntá qué sectores serán exclusivos, si se comparten recepción, ascensores, baños o estacionamiento y cómo se separan las circulaciones. Los límites de sonido, el uso de espacios comunes y el horario de cierre pueden responder a la operación del edificio. La privacidad no depende solo de cerrar la puerta del salón.
Decoración, fotografía, música y técnica necesitan horarios de ingreso, ascensor de servicio, muelle o zona de descarga y un lugar para guardar embalajes. Confirmá proveedores obligatorios, cargos de ingreso, potencia disponible, rigging y conexión a internet. Para los invitados, revisá estacionamiento, valet, transporte público, ascenso y descenso, y el recorrido accesible entre entrada, salón, baños y habitaciones.
El presupuesto debería separar alquiler del salón, alimentos, bebidas, personal, técnica, habitaciones, estacionamiento, impuestos y cargos de servicio. Verificá mínimos de consumo, seña, fechas de pago y condiciones para modificar cantidad, menú o fecha. Al comparar hoteles para eventos, usá el mismo número de invitados y el mismo bloque de alojamiento. De ese modo se ve si la propuesta resuelve toda la estadía o solo la fiesta.
Por lo general son prestaciones separadas, aunque puedan presentarse juntas. El contrato del evento debería indicar espacios, horarios y servicios; las habitaciones, cantidad, tipo, tarifa, reserva y políticas propias. Una mención a «alojamiento disponible» no equivale a cuartos incluidos.
Es un grupo de cuartos apartado durante un plazo para que los invitados reserven. Puede tener fecha de liberación, mínimo, garantía o condiciones particulares. Hay que saber quién reserva, quién paga y qué ocurre con las habitaciones no tomadas.
Check-in, entrega de equipaje y preparación pueden coincidir con el armado del salón. Si las habitaciones todavía no están disponibles, un espacio para valijas o espera evita que el lobby absorba a todo el grupo. Los horarios deben pensarse juntos.
Es posible. Lobby, ascensores, baños, estacionamiento, bar o terraza pueden seguir abiertos al hotel. La exclusividad debe nombrar sectores concretos. También conviene entender cómo se identifica a los asistentes y hasta dónde pueden circular.
No necesariamente, aunque muchos hoteles trabajan con cocina propia. Otros aceptan proveedores autorizados o ingreso externo con ciertas condiciones. Confirmá la regla antes de contratar y pedí que degustación, bebidas, torta y trasnoche aparezcan por separado en la propuesta.
Sí, cuando el edificio tiene varios salones. Eso no es necesariamente un problema si accesos, guardarropas, baños, sonido y equipos de servicio están bien separados. Preguntá qué sectores se comparten y cómo se evitan cruces entre montajes.
El recorrido puede incluir cochera, recepción, ascensor, habitación y salón. Cada tramo necesita ancho, nivel y alternativa adecuados a los invitados. Si hay ceremonia en otro piso o edificio, el tiempo de traslado también entra en el cronograma.
El aislamiento del salón, la cercanía de habitaciones y las reglas del hotel determinan el límite. Puede existir una hora para música amplificada y otra para permanencia. El cambio de volumen o espacio debería estar previsto en la propuesta.
Cuenta maestra, consumos individuales, depósitos y extras pueden seguir circuitos distintos. Antes de la llegada conviene definir qué paga cada huésped, qué queda a cargo del anfitrión y quién puede autorizar consumos o extensiones no previstos.